Cómo lo hacemos
Antes de romper, buscamos el origen real: revisamos presión, seguimos el recorrido del caño y verificamos dónde aparece la humedad. Recién cuando ubicamos el punto exacto abrimos, y solo ahí. La idea es reparar rápido y dejar la menor rotura posible.
Señales de que hay una pérdida oculta
- Mancha de humedad que crece en pared o techo.
- La factura de agua subió sin explicación.
- Se escucha correr agua con las canillas cerradas.
- Pintura ampollada o revoque flojo.
